Publicado por Chiqui el 20 de agosto de 2010

Los Emiratos Árabes Unidos , también conocidos como EAU, fueron creados en 1971 y  son un conjunto de siete emiratos situados al sudeste de la península arábiga. Los dos más conocidos por su esplendor y lujo son Dubái y Abu Dhabi. Omán, que es un sultanado, está situado entre el golfo de Omán y el Mar de Arabia.

Este es un viaje que se puede realizar sin ningún tipo de planificación ya que para los españoles no es necesario visado. El verano es temporada baja allí por la elevada temperatura que se puede alcanzar (más de 42 grados y una humedad sofocante). Esto hace que se puedan conseguir buenas tarifas de vuelos y hoteles.

Para llegar hasta allí hay numerosas compañías aéreas. Emirates vuela a Dubái desde Madrid y  Swiss es una buena opción si se quiere visitar también Omán, ya que su vuelo de Zurich a Muscat hace escala en Dubái. Lufthansa, Air France, British  y Qatar Airwais son otras buenas opciones. De Dubái a Muscat (Omán) además de Emirates una buena opción es volar con Omán Air.

Hasta que en 1958 y 1966 Abu Dhabi y Dubái respectivamente descubren petróleo en sus territorios, Dubái era un puerto comercial que importaba mercaderías para exportarlas a otros paises, especialmente oro a la India y Dubái era el paraiso de los buscadores de perlas.

Es increíble la transformación que han tenido estas ciudades en los últimos 50 años, han logrado transformar el desierto en ciudades cosmopolitas en las que destacan los edificios emblemáticos de última generación y todo un mundo de ostentación y lujo.

Ni todos son millonarios ni viven en mansiones, aunque los jeques (líderes tribales tradicionales) han amasado grandes fortunas.

Los hombres visten el kandoura o el dishdasha, una camisa larga y ancha de color blanco y se cubren la cabeza con un pañuelo blanco con una vincha negra. Las mujeres visten el abayah, se cubren la cabeza con el niqab o el hiyab o velo islámico (pañuelo negro que cubre cabeza y cuello) y además, suelen usar la henna, un tinte rojizo obtenido de hojas en polvo, para decorar las palmas de las manos y los pies en las bodas y otras ocasiones especiales.

Nuestro viaje lo iniciaremos en Dubái donde hay una cantidad infinita de hoteles, destacando alguno de los mejores y mas espectaculares del mundo como el Burj Al Arab (¡6 estrellas!).

Las distancias en Dubái son muy grandes, por lo que os recomiendo alojarse en la zona de Deria en el Creek. Hace poco han inaugurado la línea roja de metro que nos lleva desde el aeropuerto hasta la zona de New Dubai y a mediados del 2011 inauguran una nueva línea que pasará por el centro antiguo.

Iniciaremos nuestro paseo por el Creek donde podemos contemplar los dhows de madera, que al atardecer veremos como los cargan hasta la bandera. Parece mentira que estas vetustas embarcaciones puedan navegar.

En Deria visita obligada es la escuela Al-Ahmadiya y el Heritage House. Cerca de aquí podremos pasear por los zocos de la ciudad, el de los perfumes, el de las especies,  el reluciente del oro… En esta zona de la ciudad podemos contemplar las tradicionales torres del viento que servían para refrescar los edificios.

Más tarde, nos acercaremos a la estación de Abras (taxi marítimo colectivo), pequeñas embarcaciones que por 1 dirham por persona nos permitirá  cruzar el Creek hasta Bur Dubai. En esta zona de la ciudad hay que visitar los mercados callejeros (zocos), el Museo de Dubai, la Gran Mezquita  y la de Ali Bin Taliby, el Heritage & Diving villages, Hindi Line, y el barrio de Bastakia.

Al día siguiente, el objetivo es visitar la zona de Sheikh Zayed Road (la línea de metro tiene varias estaciones), donde destacan los rascacielos y sobre todo el Burj Khalifa, que con sus 828 metros lo hacen el edificio más alto del mundo (se puede subir hasta la planta 124 de las 184). Dentro del mismo complejo urbanístico hay que visitar el nuevo The Dubai Mall, un impresionante centro comercial con un zoco del oro, una pista de hielo y un acuario descomunal. Lujo por todos los costados.

Después, cogeremos el metro para llegar al Mall of the Emirates, otro gran centro comercial que destaca por el Ski Dubai, una reproducción de una estación de esquí en pleno desierto. Una nueva demostración que con dinero no hay nada imposible. Es otro de los contrastes, aunque inicialmente me hacia ilusión practicar mi deporte favorito en estas latitudes, finalmente no lo hice por la sensación de parque temático.

Desde este punto podemos desplazarnos (2 kilómetros) hasta Madinat Jumeirah, un complejo comercial, de ocio y hoteler. Y a escasos 300 metros podemos llegar al hotel Burj Al Arab. Si uno no se aloja allí puede visitarlo previa reserva en uno de sus restaurantes o cafeterías.

Finalmente visitaremos la Mezquita de Jumeirah y la nueva zona de Palm Jumeirah (New Dubai), una inmensa isla artificial en forma de palmera. Además, Es recomendable hacer alguna excursión al desierto (Arabian Adventures).

Fuera de DUbai, otro lugar de interés es Al-Ain (a 160 km de Dubai), la tercera ciudad de los EAU, un oasis de tranquilidad. Se celebra uno de los pocos mercados de camellos

Más allá, Abu Dhabi, es considerada la ciudad más rica del mundo. A unos 160 kilómetros de Dubái, es la capital de los Emiratos Árabes Unidos, sede del Gobierno y residencia de la familia Real. A mediados del siglo XX su economía se basaba en las perlas, la cría de camellos y la producción de verduras y dátiles. Lógicamente, el descubrimiento de petróleo lo cambió todo.

Allí hay que visitar los zocos, el old souq y el iranian souq. Si se quiere conocer como era la vida antes del petróleo, es interesante visitar el Heritage Village de Breakwater, la Gran Mezquita Sheikh Zayed, y el Women’s Handicraft Centre que son otros lugares de interés.

Al igual que en Dubai hay infinidad de centros comerciales.

Continuará…

Los Emiratos Árabes Unidos, fueron creados en 1971, son un conjunto de siete emiratos situados al sudeste de la península arábiga. Los dos más conocidos por su esplendor y lujo son Dubái y Abu Dhabi. Omán es un sultanado, está situado entre el golfo de Omán y el Mar de Arabia.

Es un viaje que se puede realizar sin ningún tipo de planificación, para los españoles no es necesario visado. En verano es temporada baja por la elevada temperatura que se puede alcanzar (más de 42 grados y una humedad sofocante) por lo que se pueden conseguir buenas tarifas de vuelos y hoteles.

Hay numerosas compañías aéreas, Emirates vuela a Dubái desde Madrid, Suiss es una buena opción si se quiere visitar también Omán ya que su vuelo de Zurich a Muscat hace escala en Dubái. Lufthansa, Air France, British y Qatar Airwais son otras buenas opciones. De Dubái a Muscat (Omán) además de Emirates una buena opción es volar con Omán Air.

En 1958 Abu Dhabi descubre petróleo en su territorio y en 1966 es Dubái, hasta esta fecha Dubái era un puerto comercial que importaba mercaderías para exportarlas a otros paises, especialmente oro a la India. Con anterioridad Dubái era conocido por sus buscadores de perlas.

Es increíble la transformación que han tenido estas ciudades en los últimos 50 años, han logrado transformar el desierto en ciudades cosmopolitas en las que destacan los edificios emblemáticos de última generación y todo un mundo de ostentación y lujo.

Ni todos son millonarios ni viven en mansiones, aunque los jeques (líderes tribales tradicionales) han amasado grandes fortunas.

Los hombres visten el kandoura o el dishdasha, una camisa larga y ancha de color blanco y se cubren la cabeza con un pañuelo blanco con una vincha negra. Las mujeres visten el abayah, se cubren la cabeza con el niqab o el hiyab o velo islámico (pañuelo negro que cubre cabeza y cuello), además, suelen usar la henna, un tinte rojizo obtenido de hojas en polvo, para decorar las palmas y los pies en las bodas y otras ocasiones especiales.

Nuestro viaje lo iniciaremos en Dubái, hay una cantidad infinita de hoteles, alguno de los mejores y mas espectaculares del mundo como el Burj Al Arab (6*).

Las distancias en Dubái son muy grandes, por lo que os recomiendo alojarse en la zona de Deria en el Creek. Hace poco han inaugurado la línea roja de metro que nos lleva desde el aeropuerto hasta la zona de New Dubai y a mediados del 2011 inauguran una nueva línea que pasará por el centro antiguo.

Iniciaremos nuestro paseo por el Creek donde podemos contemplar los dhows de madera, al atardecer veremos como los cargan hasta la bandera, parece mentira que estas vetustas embarcaciones puedan navegar.

En Deria debemos visitar la escuela Al-Ahmadiya y el Heritage House cerca de aquí podremos pasear por los zocos de la ciudad, el de los perfumes, el de las especies y el reluciente del oro.

En esta zona de la ciudad podemos contemplar las tradicionales torres del viento que servían para refrescar los edificios.

Nos acercaremos a la estación de Abras (taxi marítimo colectivo), pequeñas embarcaciones que por 1dirham por persona nos permitirá cruzar el Creek hasta Bur Dubai.

En esta zona de la ciudad hay que visitar los mercados callejeros (zocos), el Museo de Dubai, la Gran Mezquita y la de Ali Bin Taliby, el Heritage & Diving villages, Hindi Line, y el barrio de Bastakia.

Otra zona que debemos visitar es la de Sheikh Zayed Road (la línea de metro tiene varias estaciones). Destacan los rascacielos y sobre todo el Burj Khalifa, sus 828 metros lo hacen el edificio más alto del mundo (se puede subir hasta la planta 124 de las 184). Dentro del mismo complejo urbanístico hay que visitar el nuevo The Dubai Mall, un impresionante centro comercial con un zoco del oro, una pista de hielo, y un acuario descomunal, lujo por todos los costados.

Cogeremos el metro para llegar al Mall of the Emirates, otro gran centro comercial que destaca por el Ski Dubai, una reproducción de una estación de esquí en pleno desierto, otra demostración que con dinero no hay nada imposible. Es otro de los contrastes, aunque inicialmente me hacia ilusión practicar mi deporte favorito en estas latitudes, finalmente no lo hice por la sensación de parque temático.

Desde este punto podemos desplazarnos (2 kilómetros) hasta Madinat Jumeirah, es un complejo comercial, de ocio y hotelero, a escasos 300 metros podemos llegar al hotel Burj Al Arab, si uno no se aloja puede visitarlo previa reserva en uno de sus restaurantes o cafeterías.

Finalmente visitaremos la Mezquita de Jumeirah y la nueva zona de Palm Jumeirah (New Dubai), una inmensa isla artificial en forma de palmera.

Es recomendable hacer alguna excursión al desierto (Arabian Adventures). Otro lugar a visitar es Al-Ain (a 160 km de Dubai), la tercera ciudad de los EAU, un oasis de tranquilidad. Se celebra uno de los pocos mercados de camellos

Abu Dhabi, es considerada la ciudad más rica del mundo. A unos 160 kms de Dubái es la capital de los Emiratos Árabes Unidos, sede del Gobierno y residencia de la familia Real.

A mediados del siglo XX su economía se basaba en las perlas, la cría de camellos y la producción de verduras y dátiles, el descubrimiento de petróleo lo cambió todo.

Hay que visitar los zocos, el old souq y el iranian souq. Si se quiere conocer como era la vida antes del petróleo es interesante visitar el Heritage Village de Breakwater, la Gran Mezquita Sheikh Zayed, y el Women’s Handicraft Centre son otros lugares de interés.

Al igual que en Dubai hay numerosos centros comerciales.


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